Mi Perro Sabe Que Ha Hecho Algo Mal

Vas entrando a casa y tú perro sale corriendo a esconderse debajo del sofá: “¡¿Ahora qué habrá hecho?!”, te preguntas furioso, porque claro, si se esconde así cada vez que te ve posiblemente es que se ha orinado de nuevo dentro de casa, o alguna otra cosa mal ya habrá hecho.

“¡Es que mi perro sabe cuándo ha hecho algo malo! Por eso huye”. Realmente hemos escuchado esta historia una y otra vez… posiblemente tú mismo la has vivido, pero ¿será cierto que tu perro sabe que hizo algo malo? ¿por qué lo sigue haciendo? Veamos un poco al respecto.

Basta que tu perro te haga esos ojos de culpa para que pienses que ya ha hecho algo malo.

No, no sabe que ha hecho algo mal

Creo que esto hay que dejarlo claro de una vez. No, el perro no sabe que ha hecho algo malo. La capacidad de los perros para relacionar las cosas es diferente a las de los humanos, por tanto, no puedes medirlos de la misma forma. Tú sí sabes que has hecho algo malo hace unos minutos, días, horas o años y lo recuerdas, por algo somos seres más complejos, pero el perro vive en el presente, y relacionan las cosas de forma inmediata.

Míralo así: llegas a casa y encuentras que ha roto el sofá. Lo llamas furioso y el perro viene con esos ojos de culpa, el rabo entre las patas y empiezas a regañarlo. El perro no pensaría: “me está regañando porque he roto el sofá”, lo que el perro pensaría es: “Ya me está regañando de nuevo por venir”

Si regañas o premias a tu perro por algo que hizo hace más de medio minuto (aunque realmente medio minuto sigue siendo lapso de tiempo muy amplio para un perro), olvídalo, tú perro creerá que el regaño o premio se debe a la acción inmediata que está haciendo.

Se esconde porque ha aprendido a tenerte miedo

¿Entonces qué significan esos ojos de culpa? ¿Por qué se esconde? Eso es miedo. Muchas personas insisten en creer que realmente su perro sabe qué hizo algo malo, pero no, es miedo a ti, a tus gestos, a tu tono de voz.

Ten en cuenta siempre: los perros son maestros del lenguaje corporal, quizás no sepan por qué los regañas, pero sí reconocen que los están reprendiendo y eso los llena de agobio.

Si aún no crees que es miedo, puedas dar click aquí donde verás un estudio que demuestra que esos ojos de culpa no son culpa sino miedo.

Entonces, ¿cómo lo corrijo?

Me gustaría darte una respuesta para esto, pero no la hay. Cualquier mal comportamiento en tu perro debe ser corregido en ese justo momento, sin maltratarlo ni golpearlo nunca, claro está.

Si ya no lo viste hacerlo, respira profundo y déjalo ser. Si es un comportamiento repetitivo posiblemente se deba a otro problema de fondo que debe ser analizado por un profesional para evitar que siga en aumento.

Cualquier mal comportamiento puede deberse a un problema de fondo que debe ser tratado durante la educación de tu perro, esto es un pilar fundamental si piensas tener un nuevo perro.

En Conclusión

Si tu perro se esconde de ti cada vez que llegas a casa o cuando te enfadas, no es porque sabe que hizo algo malo, es porque ha aprendido que cada vez que llegas o pones cara de enfado él se llevará una reprimenda, sin saber por qué. Cualquier refuerzo o corrección debe ser inmediata.

Si ya es un problema serio es mejor contar con la ayuda de un profesional que logre hallar la causa y tratarlo de la forma adecuada, sin castigos y sin golpes, sino con mucho amor y comprensión.