«Cuando adoptamos a Amara, sabíamos que su historia no había sido fácil. Había sido una perra agredida, con miedos profundos y comportamientos que no comprendíamos del todo. Teníamos muchas dudas sobre cómo acompañarla en su proceso y lograr que se sintiera segura y parte de la familia.
Nos recomendaron a este equipo por las experiencias positivas de personas cercanas, y desde el primer contacto supimos que habíamos tomado la decisión correcta. La experiencia fue excepcional: un trato humano, cálido y profundamente profesional. Se nota el compromiso genuino con el bienestar emocional de cada animal, algo que marca una diferencia enorme.
Gracias a su guía y acompañamiento, hoy Amara está completamente adaptada a nuestra casa, tranquila, feliz y sin miedo. No podríamos estar más agradecidos.
Gracias, Joshua, por todo su apoyo y dedicación.«
